De vez en cuando vas al cine y te llevas una grata sorpresa. De la forma más tonta e inesperada. Una de las últimas cuando decidí ir a ver Mad Max, Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road, 2015, George Miller) una película a priori totalmente opuesta a mi estado de ánimo aquel día, necesitado de algo alegre y positivo y enfrentado a la tesitura de ir a ver una película muy recomendada por mis amistades (“Tío, es una peli de acción tan buena que salí totalmente empalmado del cine”) pero ambientada en un mundo postapocalíptico, desértico, sucio y a priori deprimente.

Y todo eso está. Pero el enfoque de Miller en la película es originalmente sencillo. Centrado principalmente en unos personajes de grandísima fuerza, capitaneados por una soberbia Charlize Theron (que dicho sea de paso, hasta a la bella actriz en esta película le falta medio brazo, cabeza rapada y media cara manchada de grasa de camión) verdadera protagonista de la película, Tom Hardy, escueto, soberbio y solamente devorado a nivel interpretativo por la anterior, y una plétora de discretos pero muy muy buenos actores secundarios para dar la réplica, desarrolla una historia sencilla (una gran persecución de coches de ida y otra gran persecución de coches de vuelta) con un guión sorprendentemente parco en palabras durante casi toda la película (al estilo de Wall-E pero con tensión y tortas por todas partes) y unas escenas de acción que son una verdadera obra de arte. Explosiones, persecuciones, disparos, peleas cuerpo a cuerpo al límite y conducción extrema en una película espartana en decorados (un gigantesco desierto) y delirante en vehículos, vestuario y diseño de personajes que otorgan una grandísima fuerza. Mucha de la imaginería visual de la película me recuerda a grandes películas de acción de los años 80 y 90 con toques barrocos y excesivos como en Dune (Dune, 1984, David Lynch) pero mostrados con toda la gloriosa tecnología de la alta definición de las salas actuales, y que otorgan una tremenda personalidad a protagonistas, antagonistas y secundarios desde ese prisma de las películas anteriores de Mad Max donde la vida humana es moneda de cambio y se lucha por la libertad y la supervivencia.

Poco más que decir. Que si te la has perdido en los cines, pues te jodes. Al menos, alquílala si es que eso aún existe, mira en Yomvi o búscate la vida para verla porque te la recomiendo encarecidamente. De lo mejorcito del año 2015. ¿Otra buena noticia? Se avecinan dos Mad Max más a priori con el Sr. Hardy. Si mantienen el nivel, palote asegurado.

Nolfy